Aunque parezca, no es lo mismo.

Aprendiendo a caminar de nuevo en un entorno totalmente conocido, asquerosamente conocido. Pero para que la cosa sea más engorrosa aún me lo pongo un poquitín más dificil, y si parecía suave lo andado pues me hago el cango, así como aprendí; El obstáculo que me pongo me hace caer más abajo aun joer, creía que no se podía; Parece lo mismo pero la estocada que me da, duele, si cabe un poco más; Hablar de dolor es como hablar de una sinrazón. Dando vueltas hasta la saciedad de una necia necesidad, que por más que niegue existe. Negación, represión, ansiedad... quien lo diría. Ni yo lo diría por la forma de comportarme en los teatrillos que transito.
Pero por mis incoherentes actos pensados, sentidos y hechos tal como acontecen. Me lanzo a todo lo que se menea..........................
Hay momentos que parece que se me va la sangre de los ojos, me enfrio en cuanto al contacto humano se refiere y aunque el mundo siga su curso mi ego toma el control del mando y activa la opción automática. El piloto de dicha esta opción oscurece o disimula el contacto directo y constante con la verdadera luz que existe en cada átomo de lo que está dentro y fuera. Llega el sufrimiento de lo pensado, sentido y hecho o no hecho.
Esa desconexión, soledad infinita que llega y desborda con su fuerza. Desconexíon-conexióN. En ningún momento me separo de mi amig@, de mi semejante, del otr@, de mi enemigo, de nadie, de TODO y TODO el rato estoy según lo previsto, según la Ley, siendo UNO con el TODO.
Gracias a Nadie por Nada y por TODO.

Comentarios