
Pido y me concede... sigo haciendo para encontrar lo que ya tengo y por motivos obscurecidos de mi conciencia siento que repito una y otra vez el mismo curso; la misma situación creada y querida; intento quitarme de encima pensamentos que siempre vienen por Navidad; emociones que me llevan profundo y lejos del momento presente.
Me mezclo con personas, voy, vengo, me siento mejor, bajo de nuevo y me hundo en las pantanosas inmensidades de mis roles. Entretejiendo redes voy viviendome esclavo de mis propias creencias obsoletas, reviviendo el pasado una y otra vez, planificando un futuro ireal e inexistente.
Reinventando mi propio renacimiento de a poquito, creyéndome responsable y andando ligero es el camino. Soltando lo que no es. Confusion-fusión con. Traducir el lenguaje del alma es lo que ansío, abandonar una serie de situaciones en mi vida que me hacen sentir que estoy atrapado y que es un ciclo que vuelve a la vida después de pequeñas muertes continuas... Busco con ansiedad lo creo que me completa (cosa imposible porque ya lo estoy), que me haga sentir que estoy vivo a través del otr@. Perdido habitualmente en espacios recónditos, imaginarios, en los que en interminables charlas entre mi pensamiento y mis pensamientos, me pongo a buscar ya sin quererlo.
Buscar sin saber o sin querer saber qué siento, me enredo en que pensará la persona que viene a mi mente y por lo tanto pasa a estar en el momento presente. Paso a sentir cualquier emoción alegría, descontento, abandono, rabia, sosiego, etc. Queriendo salir de lo que todo esto me hace sentir, me pongo a buscar contactos con cualquier hombre que esté y cumpla varios requisitos, los hombres de mi vida...se les podría llamar.
Y voy de un lado a otro intentando centrame en el presente, respiro y encuentro el momento deseado, que es cada momento pero que a veces se me olvida.
Hoponopono: Lo siento-Perdóname-Gracias-Te amo.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada