Materno lo interno
Abro portales de adentro, me saco la ropa que sobra,
escucho crujientes los besos… ya que en esta oportunidad siempre hay otra. Potra que tengo al nacer en el bendito seno de este planeta, que aunque haya guerra, la hago mía y ofrendo leche de mas allá de mis tetas, leche de más acá de mis tetas.
Letras y palabras que a veces con sangre se enganchan a la cera de mi oido y cogido con raíces a la tierra, me crece el corazón junto con las ganas de amar. Y se me ensancha la mente volteante, demente, amante, presente, pudiente, que más que funcionar...
Me hace volar más alto, más acá y en llanto…zas
Me hace estar más aquí que allá y me planto…rassss
Surfeo las olas de los días entregándome a la vida compartida. Con partidas y llegadas constantes a las instalaciones agropecuarias de este Dragón en celo celeste. Mitad aéreo, hoguera, terrestre, acuático intrépido, con creencias esperpénticas, maneras mente-plégicas de salir airoso de la confusión de habitar el no-plan.
Disfrutar el contra “plan-on”.
Viven en mí... en el reflejo que mi iris capturó de lo que vi, en todas y cada una de las personas que han tocado de algún modo mi vida o dicho de otro modo, me habitan esencias de los seres con los que me he encontrado en alguna parte de mi media baldosa de recorrido andado…
Y esto hace que sienta profundo…
Existencia fértil con olor al verdor del cacao,
con color al sabor sutil del que va rodao.
Estiro mi estrechez y al ñoño le digo chao
Quieto parao, que este negro tiene tumbao,
y que el birimbao marque el ritmo de la fiesta.
A mi, ya nada me resta
y aunque esta vida me duela y me cuesta,
nacen respuestas de las propuestas.
Cierro con fuerza de la víctima su compuerta.
Abrazo la vulnerabilidad abierta y expuesta.
Aquí nadie me toca…y a veces mi arrogancia apesta.
Del cielo salto al infierno y en una apretón de tripa me siento en invierno.
En el vuelo de una mariposa me siento por dentro.
Materno lo interno y me siento orgulloso de mi cuaderno de bitácora.
Gobierno mi caja de Pandora, extiendo ahora, las branquias cetáceas de mi alma cantaora.
Las alas angelicales de mi esencia primaria y protectora.
Mejora así, mi auto concepto, crisol de mi sol, de mi trol y de mi caracol.
Soñar con sonar, casando acuerdos y desacuerdos para que la locura abrace al cuerdo…que el alma abrace el recuerdo y sanar.
Estrellas fugaces, meteoritos de obsidiana me brotan del pecho como fuegos artificiales en pleno desierto.
Me paro un ratito a descansar, para escuchar que toda mentira tiene algo de verdad y que detrás de toda verdad hay algo de incierto y de inmoral. Invierto mi tiempo en hacer de este texto mi contexto…y así, sin pretextos, continuo volando hacia el corazón de mi centro.

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